Casi como una elegía que levita entre armónicos, aire y arpegios, Antía Muíño llega al meollo del asunto nada más emitir el primer sonido que suelta en “Carta abierta”, su primer sencillo; al tiempo que parece prefigurar que estamos ante la nueva gran musa de la canción cantada en la lengua de Rosalía de Castro.